miércoles, 28 de septiembre de 2016

MEDIOS INDEPENDIENTES Y PERIODISTAS FREELANCE FINANCIADOS POR GOBIERNOS Y GRANDES CORPORACIONES ¿DÓNDE QUEDA SU INDEPENDENCIA?

 
Los grandes medios de comunicación e información occidentales, que son grandes empresas y a la vez armas ideológicas de alienación masiva, son propiedad en su mayor parte de las grandes corporaciones financieras e industriales. Esto es algo evidente que casi todos ya conocemos. Se ha documentado también cómo los gobiernos occidentales, a través de sus múltiples agencias, fundaciones y organizaciones de todo tipo, financian y promocionan a muchos medios de comunicación (públicos y privados), periodistas, blogueros, ONGs, etc. para hacer propaganda de sus políticas y marcar  las  directrices informativas por las que deben transitar sus receptores.
 
El gobierno de EEUU es el proveedor más grande de fondos para el desarrollo de los medios informativos en todo el mundo, habiendo destinado más de 82 millones de dólares en 2006, sin incluir el dinero del Pentágono, de la CIA o de las embajadas de EEUU en los países receptores. Para complicar el cuadro, muchas ONGs extranjeras y periodistas reciben fondos para el desarrollo de los medios de otras fuentes de financiamiento del gobierno de EEUU. Algunos reciben plata de varios subcontratistas de EEUU y de "organizaciones internacionales independientes sin fines de lucro", mientras que otros reciben dinero directamente de la embajada de EEUU en su país. [1]

En el año 2014 el periodista y exasesor del Gobierno Federal de Alemania, Udo Ulfkotte, que trabajó durante 17 años en el prestigioso diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, reconoció en su libro Periodistas Comprados cómo él y otros muchos periodistas alemanes recibieron dinero de la embajada de EE.UU. en Berlín a cambio de escribir artículos favorables a EE.UU. y la OTAN o por publicar información falsa que sirviera a sus intereses, como ocurrió con la campaña de demonización que llevaron a cabo desde ese periódico (y todos los grandes medios corporativos sin excepción) contra Muammar Gadafi en 2011 para justificar la intervención de la OTAN en Libia. En algunas ocasiones sencillamente Udo Ulfkotte firmó como propios artículos ya escritos que le llegaron desde los servicios secretos occidentales. "Pasan la información o directamente mandan redactado el artículo o el editorial que quieren publicar", relata el periodista en su libro, "salvo pocas excepciones, las redacciones europeas son sucursales de los servicios de la CIA y de la OTAN". Es decir, que no estamos ante un caso aislado sino ante una corrupción periodística generalizada.
 
De hecho el periodista arrepentido advierte de que toda esta corrupción e intoxicación informativa es la norma habitual de trabajo hoy en día en los grandes medios europeos, que pretenden convencer a los ciudadanos (utilizando de nuevo las campañas de demonización de un líder o gobierno enemigo [2]) del peligro que representa el presidente Vladimir Putin para Europa y de la inevitable necesidad que hay de entrar en una guerra contra Rusia para lograr, paradójicamente, la paz mundial. Alguien puede pensar que ésta es sólo la opinión interesada de una persona despechada o que pretende darse publicidad (a pesar de la censura que recibió en Europa desde entonces el periodista). Sin embargo, lejos de ser una "teoría de la conspiración", los hechos avalan esta opinión y demuestran la veracidad de este escenario de corrupción y manipulación masiva con fines políticos y económicos. 
 
En marzo de 2015 el Consejo Europeo creó el East StratCom Task Force, un grupo de trabajo de comunicación estratégica cuyo fin es, precisamente, "hacer frente a las campañas de desinformación de Rusia", literalmente. Es decir, un instrumento de propaganda y de manipulación informativa de la OTAN pagado por todos los ciudadanos europeos, que se utiliza mediáticamente contra Rusia y todos aquellos países que no se someten a los intereses de las potencias occidentales. Cada semana este organismo (y otros muchos similares) envían a las redacciones de los grandes medios y a los periodistas elegidos sus "idearios" o "argumentarios" para que sean difundidos y para marcarles las "líneas editoriales" que deben seguir, incluyendo la terminología que deben utilizar para maquillar los hechos que quieren ocultar, o bien, para demonizar a aquellos gobiernos o líderes que quieren desacreditar. Más de 400 periodistas, expertos, funcionarios, ONGs, etc. trabajan o colaboran en más de 30 países con este buró de propaganda occidental. Entre sus muchas funciones está la de rastrear las redes para identificar  a  los medios o analistas definidos como "pro-Kremlin". Un trabajo que recuerda mucho al que realizan los "expertos" que trabajan para la Open Society Foundation de George Soros, incluido en España [3].
 
Pero no sólo los grandes medios de comunicación y agencias de noticias reciben financiación por parte de los gobiernos neoliberales y las grandes corporaciones occidentales. Parte de su estrategia de manipulación masiva consiste en difundir su ideología y sus mentiras también a través de medios y expertos analistas que se definen como "independientes", "alternativos", "freelance" o sencillamente "progresistas" o "de izquierdas". De esta forma su discurso gana credibilidad en aquellos sectores sociales más críticos a los que, en principio, tendrían más dificultad en cooptar.  De esta forma, una persona que desconfía de los grandes medios de comunicación más conservadores o reaccionarios, puede ser manipulada de igual forma si confía en la información que recibe de un supuesto periodista "independiente" que trabaja por "libre" desde el lugar de los hechos. Aunque en el fondo este periodista "libre" e "independiente" esté patrocinado por los mismos poderes económicos y políticos que están detrás de los grandes medios corporativos. Todo muy sutil.
 
Pongamos un ejemplo muy concreto: Leila Nachawati y la página Syria Untold.
 
Leila Nachawati es escritora y profesora de Comunicación en la Universidad Carlos III de Madrid y especialista en temas de Oriente Medio y África. Sus artículos son publicados en multitud de medios de comunicación, incluidos muchos medios considerados como alternativos o progresistas. De origen sirio, es presentada habitualmente en los medios de comunicación como una "activista por los Derechos Humanos" y "una de las voces más clarificadoras de la revolución siria en España" [La gallego-siria que lucha en la Red,- La Voz de Galicia (28/1/2014)].
 
Ni que decir tiene que esta amplia cobertura mediática de la que goza en los grandes medios corporativos se debe a que su discurso encaja perfectamente en la narrativa occidental [4] sobre los acontecimientos ocurridos en Oriente Medio y norte de África, que nos hablan de "pacíficas revoluciones populares" y "primaveras árabes" que, como sabemos, son pura propaganda que ocultan la intervención de EE.UU. y la OTAN para rediseñar el nuevo Oriente Medio ampliado [5]. La lista de intervenciones suyas arremetiendo contra "el régimen de Al Assad" sería interminable. Su descripción de la Siria antes del 2011 es catastrófica, lo cual explicaría y justificaría la inexistente "revolución pacífica y popular" posterior que ella relata. Sin embargo esta visión de una Siria terrorífica donde la población vivía bajo la represión constante de un tirano criminal es diametralmente opuesta a la Siria que describen muchas otras personas que la conocieron y que conocen perfectamente la realidad de Siria antes y después de la invasión terrorista occidental en el país. Incluso la prensa occidental se deshacía en elogios hacia la Siria de Bashar al-Assad [6] antes de que EE.UU-OTAN decidieran arrasarla, claro.
 
Como puede comprobarse en la foto que encabeza este artículo, esta respetada analista incluso llegar a equiparar al legítimo presidente Bashar al-Assad con el grupo terrorista Estado Islámico (creado por Washington, aunque Leila no nos lo cuente), idea que comparte junto a la periodista Olga Rodríguez (lado izquierdo de la imagen), también respetada y premiada [7] por gran parte de la izquierda corporativa y pro-imperialista española.
 
Leila Nachawati es cofundadora del medio Syria Untold (La Siria no contada; "las historias no contadas de la revolución siria"), un medio creado en 2013 por varios periodistas y activistas para, según se lee en su página web, "contar historias humanas que no tienen que ver con la geopolítica",  "historias que en general no son divulgadas por los medios de comunicación masivos" y que la propia Nachawati recomienda a través de las redes sociales para informarse realmente sobre lo que ocurre en Siria.
 
Sin embargo, lejos de ser un medio imparcial y objetivo, esta web está agregado a la Open Democracy [ver "Looking Inside de Uprising" y "Through Syrian Eyes", espacios dentro de la web de Open Democracy], una "plataforma global de medios independientes" con sede en Reino Unido que recibe financiación del poder económico occidental a través de sus diversas agencias, fondos, fundaciones, etc. como la Open Society Foundation de Georges Soros,  Rockefeller Brothers Fund, Ford Foundation... o la Nacional Endowment for Democracy (NED), una fundación creada por el Congreso de Estados Unidos en 1983 para "hacer el trabajo que la CIA ya no podía hacer públicamente" [8].
 
Al mismo tiempo Syria Untold está asociada a Global Voices, donde Leila Nachawati también colabora habitualmente. Según su propia página web Global Voices "es una comunidad de más de 1400 bloggers y traductores de todo el mundo que trabajan juntos para traerle informes de blogs y medios ciudadanos de todas partes, con énfasis en las voces que no son escuchadas habitualmente en los principales medios internacionales". Y añaden más adelante: "En un momento en que los medios de comunicación internacionales en lengua inglesa ignoran muchas cosas que son importantes para un gran número de ciudadanos del mundo, Global Voices busca corregir algunas de las desigualdades en la atención de los medios, aprovechando el poder de los medios de comunicación de los ciudadanos. Creemos en la libertad de expresión, y en la reducción de los espacios que dividen a la gente".
 
Esta definición encaja perfectamente en la de un medio supuestamente imparcial, creado desde las bases sociales por ciudadanos comunes sin intereses privados, que buscan dar una información alternativa que los grandes medios omiten. La imagen que se pretende dar es precisamente ésta, la de un medio independiente y alternativo. Sin embargo su discurso es tan bonito como falso. Si observamos quiénes impulsan y financian Global Voices nos damos cuenta de que nos encontramos ante el mismo poder económico anglosajón de siempre y que las opiniones que se difunden desde esta plataforma "alternativa" son idénticas a las que se difunden en los grandes medios masivos corporativos. Detrás de Global Voices están, entre otros, el Open Society Institute (de Georges Soros una vez más), la Ford Foundation, la Knight Foundation, la agencia de noticias británica Reuters, la agencia "independiente" Media Development Investment Fund (financiada, entre otros muchos, por la Unión Europea y países como EE.UU., Turquía, Israel, Emiratos Árabes Unidos o Barein a través de la Asociación Europea de Filantropía de Riesgo EVPA), o también The Omydar Network, una de las organizaciones criminales que está detrás de las "revoluciones de colores" ejecutadas en Europa del Este en los últimos años, incluido el golpe de Estado de Ucrania en 2014 conocido como el "Euromaidán" [9], que una vez más fue apoyado por la inmensa mayoría de la izquierda y toda la prensa española. 
 
Lejos de la imagen pública que nos ofrecen, estos y otros muchos periodistas, analistas y medios de comunicación que se presentan como "alternativos" e "independientes" [10] son totalmente dependientes del capital financiero internacional y de los gobiernos de las potencias occidentales.
 
De toda esta situación de corrupción periodística [11] deriva la falta absoluta de pluralidad, rigor y credibilidad existentes hoy en el panorama mediático de  nuestros países y la tremenda ignorancia de la que hacen gala sus ciudadanos. Una ignorancia de la que se aprovechan las clases capitalistas y los globalizadores occidentales para imponer su modelo de dominación en el mundo.
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Cómo EE.UU. financia órganos de prensa de todo el mundo para comprar influencia mediática,- artículo del periodista de investigación Jeremy Bigwood (Red Voltaire, 7/6/2008). Artículo original en inglés publicado en la web In These Times el 4/6/2008: No Strings Attached?
 
[2] La demonización de un líder o de un gobierno,- artículo del escritor Mikel Itulain (¿Es Posible la Paz? 4/10/2013)
 
 
[4] De cómo las narrativas mataron al pueblo sirio,- artículo de la periodista y analista geopolítica Sharmine Narwani (publicado en La Haine.org, 27/9/2016)
 
[5] Los proyectos de reorganización del «Medio Oriente ampliado»,- Thierry Meyssan (Red Voltaire, 2/7/2015)
 
[6] La rosa en el desierto que se olvidó. La metáfora de una mujer y una nación,- artículo del escritor Mikel Itulain (¿Es Posible la Paz? 28/8/2016) 
[8] EE.UU.: La emboscada contra Venezuela,- artículo de la abogada y escritora Eva Golinger (RT, 12/11/2015)
 
[9] Ucrania, autopsia de un golpe de Estado,- extenso artículo del profesor y escritor argelino Ahmed Bensaada (publicado en español por Rebelión, 13/3/2014)
 
[10] Infiltrados: desenmascarando a la izquierda globalista 2,- Un amplio informe recogido por Andréi Konónov (publicado en la página Katehon). [Puedes leer la primera parte del artículo aquí]
 
[11] ‘Corruption’ as a Propaganda Weapon,- artículo del periodista Robert Parry (Consortiumnews, 4/4/2016)

sábado, 17 de septiembre de 2016

ARTISTAS E INTELECTUALES AL SERVICIO DEL IMPERIALISMO: EL VÍDEO DE SERRAT SOBRE LOS REFUGIADOS


Desde el pasado día 2 de septiembre circula por internet y por los grandes medios corporativos tradicionales, un vídeo protagonizado por el conocido cantautor Joan Manuel Serrat. Este vídeo trata de sensibilizar a los ciudadanos españoles y europeos sobre el drama de los refugiados, y denuncia las miles de muertes que cada año se producen en el mar Mediterráneo. La fecha elegida para lanzar esta campaña a favor de los refugiados no es casual, ya que coincide con el aniversario de la muerte del niño sirio Aylan Kurdi, aparecido en una playa griega y cuya fotografía fue ampliamente difundida y manipulada por los medios occidentales para tratar de justificar una intervención de la OTAN en Siria que todavía hoy están intentando. La iniciativa no es nada original, ya que en multitud de ocasiones los artistas o intelectuales occidentales han prestado su imagen para, supuestamente, defender los Derechos Humanos, las libertades o la paz en diferentes partes del mundo, demostrando una hipocresía y un doble rasero escandaloso, como en el caso de sus campañas contra el gobierno de Venezuela y sus "olvidos" cuando se trata de defender los DD.HH. en Honduras, México o Colombia por ejemplo.
 
¿Cuál es el problema entonces de esta iniciativa sobre los refugiados? ¿Quién puede criticar tan noble causa? El problema radica en que los promotores y patrocinadores de estas grandes campañas de propaganda son los principales responsables de las guerras, las muertes y el sufrimiento que se denuncia en estas mismas campañas. Los gobiernos de la OTAN y las grandes corporaciones occidentales que llevan a cabo las guerras imperialistas en África y Oriente Medio, y que imponen un modelo neocolonial a los países del Sur que les hunde en la pobreza, son los mismos que están detrás de estas "campañas humanitarias" que pretenden conmovernos. Estos artistas, intelectuales, periodistas, grandes ONGs, etc. que se prestan a estas campañas de propaganda corporativa son meros instrumentos utilizados para justificar las "guerras humanitarias" y ocultar, tras su reconocida imagen, los verdaderos intereses económicos que se esconden detrás de estas intervenciones de la OTAN y los crímenes que cometen para lograr sus objetivos.
 
El vídeo en cuestión al que me refiero al inicio protagonizado en esta ocasión por Joan Manuel Serrat, forma parte de una iniciativa de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), organismo dependiente del gobierno de España, un Estado miembro de la OTAN que apoyó y participó en todas y cada una de las guerras imperialistas desde el 30 de mayo de 1982, cuando se incorporó a esta organización criminal que es el brazo armado de las grandes corporaciones occidentales por el mundo. Por ejemplo, en el año 2011, bajo un gobierno "socialista" encabezado por el neoliberal Rodríguez Zapatero y al que el propio cantante Joan Manuel Serrat apoyó públicamente, España participó en la invasión y destrucción de Libia, el país más próspero de África, lo que provocó decenas de miles de muertes inocentes y está provocando actualmente una ola de refugiados libios hacia Europa, muchos de ellos mueren en el mar Mediterráneo antes de tocar tierras europeas.
 
La CEAR también recibe financiación de la Unión Europea. Algunos de sus países miembros, principalmente Reino Unido y Francia, están detrás de las guerras de invasión contra Libia y Siria (como denunció el ex-ministro de Asuntos Exteriores francés Roland Dumas), lo que está provocando, como decía antes, la muerte de miles de inocentes que tratan de huir hacia a Europa escapando de la guerra que han provocado precisamente las potencias europeas junto a EE.UU. y sus regímenes aliados en Oriente Medio (Arabia Saudí, Catar, Israel, Turquía, Jordania, principalmente).
 
Y, como es de suponer, no sólo recibe dinero público. La CEAR está financiada por organizaciones privadas como la omnipresente Open Society Foundations del magnate George Soros, quien como ya sabemos está detrás de todas las "revoluciones de colores" que se han producido en Europa del Este o de las "primaveras árabes" en el norte de África. La organización de este criminal millonario está prohibida en Rusia, con muy buen criterio por parte de Vladimir Putin, y debería ser prohibida en todos aquellos países que quieran preservar su soberanía y su estabilidad política y social. Recientemente hemos conocido en detalle, gracias a unas filtraciones publicadas por DC Leaks , cómo los tentáculos de esta organización criminal alcanzan también a España, donde tiene cooptada a buena parte de la "izquierda alternativa" y "progresista" del país (incluidos miembros del partido Podemos, o medios "progresistas" como eldiario.es, cuyo subdirector Juan Luis Sánchez es miembro del Consejo Asesor Europeo de la Open Society Foundation).
 
Son múltiples las entidades públicas y privadas que patrocinan a la CEAR, pero quisiera destacar una más: el European Council on Refugees and Exiles (ECRE). Este Consejo Europeo para los Refugiados y Exiliados está financiado a su vez, entre otros muchos lobbies y think tanks corporativos, por el U.S. Mission to the Europen Union, un organismo dependiente del Departamento de Estado de EE.UU., es decir, dependiente de la potencia imperialista que creó a Al Qaeda y sigue utilizando a sus herederos actuales para ejecutar sus "cambios de régimen" en Medio Oriente y norte de África, cuyos resultados, además de muerte y destrucción dentro de esos países, son las oleadas de refugiados cuyos cadáveres flotan en el Mediterráneo. 
 
ECRE también recibe el patrocinio, por citar otro ejemplo, de la Fundación Sigrid Rausing Trust, con sede en Reino Unido, presidida por la editora y filántropa Sigrid Maria Elisabet Rausing, hija de un multimillonario sueco afincado en Londres; está considerada una de las mujeres más poderosas de Reino Unido; es miembro del consejo consultivo de la Coalición por la Corte Penal Internacional; miembro honorario de la Escuela de Economía de Londres; también es miembro emérito de la dirección de Human Rights Watch (una ONG cuyo director ejecutivo Kenneth Roth incitaba a Obama en 2013 a bombardear "humanitariamente" a Siria). Esta Fundación presume de haber invertido cientos de millones en organizaciones para promocionar la democracia y los Derechos Humanos - al estilo de la NED y la USAID estadounidenses -, especialmente en el norte de África y Oriente Medio mediante el Fondo Estratégico MENA a través del cual apoyaron y financiaron las "primaveras árabes" en Libia, Siria, Egipto, Túnez, Yemen y Bharéin.   
 
En resumen, gobiernos occidentales, grandes corporaciones, escuelas de negocios, altos funcionarios y tecnócratas a sueldo del capital financiero, aristocracia europea, diversas y bien pagadas ONGs... Como se puede comprobar, los principales culpables del "drama de los refugiados" están ejerciendo al mismo tiempo de solidarios salvadores de sus propias víctimas. ¿Cabe mayor hipocresía?
 
Joan Manuel Serrat llora por los refugiados, pero no emite ni una sola palabra de condena contra los responsables de las guerras que provocan la huida masiva de esas personas. Lo mismo podemos decir de todos esos artistas, periodistas, activistas, políticos, etc. que se movilizan públicamente para pedir ayuda para las personas desesperadas que llegan a Europa, sin señalar las causas del problema. Muy bien, ayudemos a los desplazados. Pero... ¿no tienen nada que decir contra el imperialismo occidental que provoca esa oleada de refugiados y de muertes? ¿Quieren explicarnos porqué colaboran directa o indirectamente con  los gobiernos de la OTAN y las grandes corporaciones que financian y patrocinan la guerra y el terrorismo yihadista internacional?



martes, 13 de septiembre de 2016

TREGUA-TRAMPA: ¿HA RENUNCIADO LA OTAN A UN "CAMBIO DE RÉGIMEN" EN SIRIA?


El nivel de esperanza y fiabilidad de la actual tregua vigente en Siria, iniciada este lunes día 12 de septiembre tras un acuerdo entre Rusia y EE.UU., gira en torno a una pregunta fundamental que parece que nadie se está haciendo y que sin embargo marca el futuro de Siria: ¿Han renunciado las élites políticas, militares y económicas occidentales a su plan para derrocar a Bashar al-Assad y a destruir al actual Estado secular sirio para poder dominarlo? 
 
No existe ninguna evidencia que permita responder afirmativamente a esta cuestión. Más bien al contrario, ya que hace unos días la llamada "oposición moderada" siria en el exilio presentó desde Londres un plan de "transición democrática" para Siria que pasa por derrocar al "régimen de al-Assad" y que cuenta con el apoyo occidental. Nada ha cambiado en este sentido desde 2011.

Salem al-Meslet, portavoz de la HNC, dijo: "Necesitamos una solución duradera a la pesadilla de Siria, no ceses del fuego locales o una paralización temporal que pueda ser explotada por el régimen y su aliado ruso. La única forma de llegar a una solución duradera es a través de la transición política (...) es decir, la transición desde el terrorismo de Estado a un país gobernado de acuerdo a un contrato social para todo el pueblo sirio [Syrian opposition coalition to announce democratic transition plan,- The Guardian, 7/9/2016]

Todo esto quiere decir que la paz en Siria es imposible de alcanzar por muchas treguas que se anuncien. Habrá una reducción temporal de la violencia con el fin de dar oxígeno a los grupos terroristas acorralados en Alepo y otras ciudades hasta que puedan rearmarse y reorganizarse. Esto fue lo que ocurrió en treguas anteriores, anunciadas casualmente en momentos críticos para los grupos yihadistas. Los "corredores humanitarios" que solicita EE.UU. son tuberías por las que circulan las armas para abastecer a los grupos terroristas de la OTAN. El hecho en sí mismo de que EE.UU. haga una distinción entre "grupos terroristas" a los que combatir y "rebeldes sirios" a los que apoyar, supone una trampa sin salida para el gobierno sirio que sufre el ataque terrorista de ambos bloques, "terroristas" y "rebeldes" todos ellos hermanados por la misma ideología takfirí-wahabí. Esta trampa imposibilita una solución definitiva del conflicto.
 
En paralelo a esta tregua-trampa, que varios de estos grupos takfirís como Ahrar al-Sahm no reconocen ni asumen, el régimen sionista de Israel continúa atacando al ejército sirio en la provincia de Quneitra, en los ocupados Altos del Golán, donde sigue dando apoyo a los grupos terroristas del Estado Islámico y el Frente al- Nusra.
 
La vigencia del pacto de cese de hostilidades tiene en contra los más recientes ataques terroristas cuando sus francotiradores abrieron fuego contra el Palacio de Justicia y el barrio de Zahraa, en Alepo, ciudad desde donde parte la generalización de la tregua. A esto se suma el cuarto ataque de la aviación del régimen sionista de Tel Aviv contra posiciones del Ejército sirio en las cercanías de las Altura del Golán [Los riesgos de la tregua en Siria (13/9/2016),- corresponsal de Prensa Latina, Pedro G. Hernández, desde Damasco]

No puede haber paz en Siria mientras aquellos mercenarios y militares extranjeros que invadieron el país en 2011 continúen ocupando un territorio soberano (incluido el ejército de Turquía) y actuando en contra de sus instituciones y de su pueblo, salvo que el gobierno sirio y sus aliados se rindan, algo impensable en estos momentos. Alcanzar la paz depende única y exclusivamente de quien inició la guerra. ¿Es necesario señalar que el Ejército Árabe Sirio no ha invadido a ningún país de la región, sino que son las potencias occidentales y los regímenes aliados en Oriente Medio quienes inundaron Siria de terroristas a sueldo llegados de decenas de países diferentes, incluidos los países europeos que dan lecciones de "democracia" al resto del mundo? ¿Hace falta recordar que en Siria no hubo nunca una "revolución popular pacífica" sino una "primavera" terrorista de la OTAN siguiendo el mismo libreto que en Libia?
 
Occidente aplica en todo el mundo la política de los hechos consumados. Sus acciones y decisiones, por injustas, criminales e ilegales que sean, no tienen marcha atrás. Atacan a un país soberano saltándose toda la legislación y el derecho internacional existente, y a partir de ese momento la responsabilidad se traslada como por arte de magia a las autoridades legítimas del país que ha sido invadido o atacado, en este caso el gobierno de Siria. El Estado agredido no tiene derecho a defenderse y a proteger a su pueblo. La doctrina "responsabilidad para proteger" (R2P) es de aplicación exclusiva de la OTAN, que la interpreta de forma sibilina y la ejecuta unilateralmente contra aquellos Estados y gobiernos que no se arrodillan ante sus imposiciones. Los gobiernos imperialistas de la OTAN y la prensa occidental manipulan los hechos y retuercen la realidad de tal forma que el único responsable de la guerra es el agredido, que debe rendirse para que se alcance la paz.
 
Siria sigue en el punto de mira de EE.UU., no sólo por sus recursos y por lo que significa políticamente Siria en la región, sino como parte de un plan más ambicioso para la reordenación de un Nuevo Oriente Medio en el que Irán es el siguiente en la lista negra del imperialismo anglosajón. Occidente anunciará la paz en Siria el día que Bashar al-Assad corra la misma suerte que Gadafi, y el día en que la República Árabe Siria y sus recursos estén bajo el control de las grandes corporaciones occidentales, que son quienes marcan la agenda exterior de los gobiernos de la OTAN. Lo único que podemos esperar de esta tregua-trampa es el momento y el lugar en el que Occidente la dé oficialmente por terminada para continuar su "guerra humanitaria" contra la independencia de Siria. Los gobiernos occidentales, los medios corporativos y las ONGs más reconocidas ya tienen escritos de antemano sus discursos, sus editoriales y sus informes: "el régimen de Al Assad es el culpable".

miércoles, 7 de septiembre de 2016

TURQUÍA SUSTITUYE AL ESTADO ISLÁMICO COMO INSTRUMENTO DE OCCIDENTE PARA BALCANIZAR SIRIA


Siria sufre desde 2011 la invasión de la OTAN (incluido el régimen sionista de Israel) y de las monarquías criminales del Golfo. Desde el inicio esa invasión se ejecuta a través de los múltiples grupos terroristas takfirís que son utilizados como los escuadrones de la muerte de Occidente. Nadie bien informado pone en cuestión este hecho bien documentado.
 
Sin embargo a día de hoy la invasión de la OTAN ya no sólo se produce a través de sus mercenarios camuflados de "rebeldes", sino a través de la intervención directa de un ejército de la OTAN en suelo sirio, el de Turquía, de forma clara y sin eufemismos ni intermediarios. El argumento oficial para hacerlo es la "lucha contra el terrorismo" de Daesh. La realidad es que el Estado Islámico se retiró de Yarablús en tiempo récord y sin oponer resistencia, obedeciendo a sus patrocinadores. ¿Cómo explican, si no, que ahora Turquía haya barrido en dos días al Estado Islámico cuando la "coalición antiterrorista" encabezada por EE.UU. no ha sido capaz de hacerlo en casi dos años de actividad? A la vez resulta sorprendente ver cómo algunos medios y analistas occidentales están dando prácticamente por desparecido al Estado Islámico cuando hace apenas unas semanas era el mayor problema sobre la faz de la tierra. Las mentiras y contradicciones de EE.UU. y la OTAN quedan al descubierto constantemente. Pero ahí están los "periodistas" y "freelance" para taparlas a cambio de un puñado de dólares-euros y un espacio en los grandes medios corporativos.
 
Dicha invasión ilegal e ilegítima por parte del régimen turco se precipitó debido a la inminente derrota de los terroristas patrocinados por Occidente y sus aliados dictatoriales en la región. Este hecho ha forzado a la OTAN a reordenar sus estrategias. El objetivo de fondo sigue siendo la cabeza de Bashar al-Assad y la balcanización de Siria, que sería el paso previo para una guerra similar contra Irán ya con Hillary Clinton como presidenta del régimen imperialista estadounidense.
 
Pese a la escenificación mediática de un enfrentamiento entre EE.UU. y Turquía tras el golpe de Estado del pasado julio, y del consecuente acercamiento y los acuerdos alcanzados entre Turquía y Rusia, el Pentágono estaría detrás de la operación "Escudo del Éufrates" ejecutada por Erdogan. El giro en la política exterior de Turquía no representa por sí mismo una ruptura con EE.UU., sino un intento de jugar a dos bandas por parte del régimen turco y tratar de "contener" a Rusia. Algunos analistas como el profesor Michel Chossudovsky van más allá y opinan que, pese a lo que pueda parecer, Turquía actúa no sólo con el consentimiento sino bajo la supervisión de EE.UU., ya que desde un punto de vista técnico y logístico-militar la intervención de Turquía en Siria no podría realizarse sin el apoyo de los altos mandos de la OTAN. Según el reconocido analista el golpe de Estado fallido del pasado 15 de julio, llevado a cabo por la CIA con el conocimiento de Erdogan, preparó el terreno para la invasión posterior de Siria por parte de Turquía.
 
Las purgas dentro de las Fuerzas Armadas tenían la intención de deshacerse de los miembros de la jerarquía militar que se oponían a una invasión de Siria. (...) [Mientras Erdogan recomponía sus relaciones con Rusia] el aparato militar y de inteligencia de Turquía participó en la planificación de la invasión del norte de Siria en coordinación con Washington y la sede de la OTAN en Bruselas. El objetivo subyacente en confrontar en última instancia y debilitar a los aliados militares de Siria: Rusia, Irán y Hezbollá. [1]

Tanto EE.UU., que por un lado utiliza y manipula a su favor a los kurdos y al mismo tiempo permite que Erdogan los masacre militarmente con tal de ocupar el territorio sirio; como Turquía, que se comprometió con Rusia a no intervenir para provocar un "cambio de régimen" en Siria, están usando un doble rasero donde sus actos sobre el terreno contradicen su discurso público. También resulta incoherente la posición de los kurdos que paradójicamente luchan contra el Estado Islámico situándose a las órdenes de EE.UU., que es su principal patrocinador occidental. Esto les coloca en una posición de complicidad con el imperialismo más que evidente. ¿Su intención es eliminar al Estado Islámico y al resto de terroristas para mantener la unidad y soberanía de Siria, o aprovechar la coyuntura para fracturar el país y crear el "Gran Kurdistán" que persigue históricamente EE.UU.?
 
Pero no sólo la OTAN. El gobierno sirio y Rusia han denunciado públicamente la intervención militar turca en Siria, sin embargo parece que tras reunirse los tres en Bagdad existe un acuerdo paralelo con Turquía para permitir que expulse al Estado Islámico y ataque a las fuerzas kurdas pro-imperialistas y así impedir la creación de un futuro "Gran Kurdistán" en suelo sirio, que es un proyecto de larga data del Pentágono.
 
El primer punto impuesto sobre Turquía fue un umbral en términos de fuerzas desplegadas por el ejército turco en Siria, que no excederá los 8.000 soldados (...). El segundo punto acordado fue el área en Siria donde los militares turcos pueden moverse para eliminar a los combatientes del estado islámico. (...). El tercer punto acordado significa la retirada de la mayoría de los grupos rebeldes controlados por los servicios de inteligencia turcos en las zonas de batalla en torno a la ciudad de Alepo y la provincia de Latakia. Esta maniobra ayudará al gobierno sirio a conseguir la victoria final en la batalla de Alepo. [2]

Pero el régimen de Erdogan, pese a oponerse aparentemente a un Kurdistán en su frontera con Siria que pudiera fortalecer al PKK y a los kurdos turcos, mantiene muy buenas relaciones con el gobierno regional del Kurdistán iraquí, en manos del corrupto clan Barzani, títeres estadounidenses, y llegó incluso a comprometerse en 2015 con las YPG para apoyar un Estado kurdo en Siria [3]. ¿Cómo es posible que Rusia y Siria se fíen de la "inestable" palabra de un criminal como Erdogan? Lo que está ocurriendo con esta operación "Escudo del Éufrates" es que se está sustituyendo a unos terroristas "malos" (Estado Islámico) por otros terroristas "buenos" (Ejército Libre Sirio,...), denominados "rebeldes" por los gobiernos y la prensa occidental, pero con el terrible agravante de que ahora un ejército de la OTAN interviene militarmente en Siria. Una estrategia demasiado arriesgada para Siria que, de salir mal, no tiene marcha atrás.

Existe un poliédrico  e incierto juego de intereses muy peligroso donde nada es lo que parece. En palabras de la analista geopolítica Catherine Shakdam [4], Siria se ha convertido en "un pozo ciego de tratos encubiertos y agendas ocultas".

EE.UU. y Rusia pretenden utilizar a Turquía como ariete para ganar su guerra geoestratégica en Siria. Erdogan pretende buscar el apoyo de ambos para imponer su propia agenda y expulsar a los kurdos de Turquía. El problema es que tarde o temprano este cruce de intereses terminará por explotar. Tarde o temprano alguien tendrá que traicionar su palabra, y parece evidente de qué lado vendrá la traición. Turquía, y por lo tanto EE.UU. y la OTAN, no retrocederán jamás ni entregarán el territorio sirio que han invadido a sus legítimas autoridades estatales sirias. Una vez que ponen sus "botas sobre el terreno" ya no hay marcha atrás. De hecho, la intención de EE.UU. ahora es crear un "refugio", "corredor humanitario", "zona de seguridad" o una "zona de exclusión aérea" aprovechando las áreas sirias invadidas por Turquía, cumpliendo así con una de las insistentes "recomendaciones" del Brookings Institution y de la Rand Corporation, dos gigantescos think tanks del poder económico occidental que ya tienen planificado también una guerra futura contra Irán [5].
 
Turquía no se detendrá en Yarablús, donde pretende instalar una base militar permanente que sirva como campo de entrenamiento para el Ejército Libre Sirio (ELS) y otros grupos terroristas. Obviamente su intención es seguir avanzando dentro de Siria utilizando a sus mercenarios. Su intención política, además, es afianzar a la "oposición armada sunita" como un actor político determinante en el futuro de Siria. Es decir, que Turquía está pensando en un futuro sin Bashar Al Assad y donde los grupos terroristas sunitas y sus brazos políticos tengan su cuota de poder en Siria.
 
Si la Cancillería rusa considera - o al menos eso dice ante los medios de comunicación - que "el avance de Turquía en Siria amenaza la soberanía e integridad de ese país", ¿por qué se le permitió o incluso se acordó con Turquía dicha intervención? 
 
Una fuente de los servicios de seguridad en Ankara comentó a Al-Monitor que “es la hora de sacar provecho de estos éxitos. Sería un error imperdonable pensar en limitar la operación solo a Jarabulus, después de estar preparándola un año entero”. (...)  A nivel político, Ankara quiere reunir y consolidar a la oposición armada sunita bajo un mismo techo, al menos en el norte de Siria, pero preferiblemente en todo el país. Ankara parece haber convencido a Washington y Moscú que una parte importante de la oposición en Siria no debería ser descartada cuando se está determinando el futuro de Siria. Turquía piensa que con esta operación ha conseguido una oportunidad para unir a la oposición siria militarmente en torno a un solo objetivo, bajo un solo mando y bajo una estructura militar única. Ankara espera que al unir las filas de la oposición primero en el norte de Siria, después en Aleppo e Idlib, el ELS puede convertirse en una fuerza creíble sobre el terreno y ser aceptada en la mesa de negociaciones. [6]

¿Cómo piensan las diversas fuerzas antiimperialistas recuperar las ciudades sirias "conquistadas" por los militares y "rebeldes" de la OTAN? De forma pacífica es imposible. La guerra parece que es el único idioma que entienden Occidente y sus aliados en la región. ¿Están dispuestos Rusia, Siria o Irán a iniciar una guerra militar directa contra la OTAN para recuperar ese territorio ocupado en Siria? La otra alternativa es reconocer que se ha perdido ese territorio y aceptar la balcanización de Siria.

Ojalá los acontecimientos se vuelvan a girar a favor de las fuerzas de la resistencia antiimperialista en Siria. Pero hay decisiones que no tienen marcha atrás. La historia demuestra que confiar en la palabra del enemigo supone condenarse a sí mismo a la derrota.
 
 
En Siria, en Ucrania... Rusia es siempre el invasor; EE.UU-OTAN son siempre los altruistas libertadores del mundo. Hipocresía en estado puro.
 
EE.UU y la OTAN están interviniendo militarmente en territorio sirio saltándose toda la legalidad internacional. Lo hacen, por supuesto, sin el consentimiento del legítimo gobierno de Siria. En este caso ni siquiera se han tomado la molestia de maquillar esta intervención ilegal con una resolución "humanitaria" de la ONU que blanqueara su guerra de invasión, como hicieron por ejemplo en Libia en 2011. La OTAN no sólo invade un Estado soberano sino que además amenaza al gobierno sirio y a Rusia con derribar sus aviones si éstos intentan defenderse [7]. Recordemos que Rusia está en Siria a petición del gobierno de Al Assad, con el que coordina todas sus acciones en el país.
 
Según el criterio occidental, Siria debe dejarse invadir no sólo por los terroristas-"rebeldes" sino por los ejércitos extranjeros. De lo contrario será culpado de atacar a Occidente y de iniciar una guerra internacional de consecuencias impredecibles. Y este sibilino argumento es sostenido diariamente ante los medios por los portavoces de la OTAN y de la Casa Blanca sin sonrojarse. Ningún periodista occidental les hace avergonzarse ante tal demostración de soberbia e hipocresía.
 
Por el contrario, el 16 de marzo de 2014 en Crimea el 96% de la población aprobó en referéndum unirse democrática y pacíficamente a Rusia. Esta decisión fue tomada por la inmensa mayoría de una población que se negó a aceptar el golpe de Estado de febrero de 2014 contra el gobierno legítimo de Yanukovich en Ucrania y ha someterse a la nueva junta golpista instalada en Kiev por EE.UU. y la Unión Europea. Los ciudadanos ruso-parlantes de Crimea y Sebastopol buscaron la protección de Rusia puesto que sabían que de mantener su estatus correrían la misma suerte que sus hermanos en el este de Ucrania, donde estaban (y todavía están) sufriendo una represión criminal por parte del nuevo régimen neonazi ucraniano. Podemos decir que regresaban a su histórica "madre patria" rusa huyendo del fascismo y el neoliberalismo al que iban a ser sometidos. Este es, muy resumido, el contexto de la crisis en Ucrania.
 
Rusia no pegó ni un solo tiro en Crimea y Sebastopol, ni hubo un solo disturbio o manifestación en su contra en las calles, sólo una decisión democrática y pacífica de un pueblo ante un golpe de Estado en Ucrania contario a sus intereses. Sin embargo los gobiernos y la prensa occidental todavía siguen sosteniendo a día de hoy, demostrando un cinismo y una falta de rigor absolutos, que Rusia invadió militarmente a Ucrania y se anexionó por la fuerza a Crimea, lo que llevó a Occidente a imponer sanciones financieras, económicas, diplomáticas, políticas y comerciales contra Rusia que hoy todavía continúan.
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] US-NATO-Turkey Invasion of Northern Syria: CIA “Failed” Turkey Coup Lays Groundwork for Broader Middle East War? ,- análisis del profesor Michel Cossudovsky (Global Research, 29/8/2016)
 
[2] Rusia, Siria, y Turquía han acordado operaciones conjuntas en Siria,- artículo del experto militar y ex-comandante rumano Valentin Vasilescu (KATEHON, 5/9/2016)
 
[3] Los proyectos (diferentes) de creación de un Kurdistán,- un análisis de Thierry Meyssan (Red Voltaire, 5/9/2016)
 
[4] Blurring lines & shifting strategies in Syria (Who said terror was not the end game?),- artículo de Catherine Shakdam (RT, 26/6/2016). Puedes leer un resumen del mismo artículo en la página de RT en español: "Washington quiere ahora una guerra total en Siria"
 
[5] Irán: ¿condenada de antemano?,- artículo del escritor e investigador Mikel Itulain (¿Es posible la Paz? 31/1/2016)
 
[6] ¿Qué viene ahora para Turquía después de la victoria en Jarablus?,- publicado en español en la página Kurdistán América Latina (6/9/2016). La información original es de Metin Gurcan para la web Al Monitor con sede en Washington: Cerablus’tan sonrası ne? (29/8/2016)
 
[7] Dangerous Crossroads: U.S. Invades Syria, And Warns Russia…,- artículo del investigador e historiador Eric Zuesse (Global Research, 23/8/2016)


viernes, 2 de septiembre de 2016

¿POR QUÉ LOS TERRORISTAS YIHADISTAS ATENTAN CONTRA SUS PATROCINADORES OCCIDENTALES?


No resulta fácil, debido a la rapidez con la que se desarrollan los acontecimientos y a las múltiples aristas que los rodean, entender y explicar la actualidad geopolítica y geoestratégica mundial. No es tarea fácil para los académicos y expertos que se dedican en exclusiva o profesionalmente a esta tarea. Resulta todavía mucho más difícil de entender y de explicar para aquellos ciudadanos de a pie que tratamos de informarnos a través de los medios y analistas independientes. Pero resulta literalmente imposible de entender para la inmensa mayoría de ciudadanos occidentales que se informan a través de la televisión, la radio y la prensa corporativa occidental. En este caso la ignorancia es absoluta.
 
La falta de información veraz y de pluralidad de opiniones existente en estos medios masivos, provoca en el lector, oyente o espectador habitual una ignorancia (premeditada) que le impide conocer la realidad de los hechos políticos y económicos que influyen en sus vidas y, por lo tanto, les impiden razonar, opinar y actuar en consecuencia. Pero no sólo eso. El bombardeo diario y constante de noticias y opiniones que apuntan en una misma dirección, provoca un doble efecto en el subconsciente de la audiencia ignorante: fomenta la credibilidad absoluta e incuestionable de la información que están recibiendo, y el rechazo y desprecio hacia cualquier opinión alternativa o independiente que contradiga el discurso dominante al que están sometidos diariamente.
 
El lector, oyente o espectador ignorante deduce que si todas las cadenas, televisiones y periódicos repiten una misma versión de los hechos, es porque ésa es la única realidad posible. La Verdad, con mayúsculas. Es decir, que la unanimidad (más bien el pensamiento único) y uniformidad que podemos ver en la "línea editorial" de los medios corporativos incrementa la credibilidad de su audiencia sobre los hechos que les están contando. De manera que si todos los medios de masas al unísono señalan que Rusia ha invadido Ucrania, o que Gadafi o Al Assad está matando deliberadamente a su propia población, ningún espectador ignorante pondrá en duda esta realidad, que se hace incuestionable ante sus ojos, sencillamente porque ésa es la única versión de los hechos que conocen. "Lo que no sale en televisión no existe", dicen algunos.
 
Por otro lado, debido precisamente a ese sesgo informativo al que están sometidos, existe ante sus ojos y sus mentes una única interpretación posible de los hechos, y quien cuestione esta versión unidireccional es porque está obedeciendo a intereses espurios o es, sencillamente, un "conspiranoico", un "populista", "un radical", un "chavista" o un "comunista trasnochado". La mente de esta gran masa de espectadores está lo suficientemente moldeada durante años como para no aceptar ninguna opinión que choque contra sus prejuicios o ideas preconcebidas. No importan los hechos, pruebas o evidencias que se les pongan delante. No perderán ni un segundo en analizarlas.

¿"Entonces por qué los terroristas atentan contra sus propios patrocinadores"?

Teniendo en cuenta todo lo anterior, resulta lógico que cuando alguno de estos lectores, oyentes o espectadores que dan total credibilidad a los grandes medios corporativos, se encuentran con alguna opinión o información que contradice radicalmente la versión difundida por esos periodistas que les desinforman, su reacción inmediata sea de rechazo o, cuando menos, de incredulidad hacia lo que no alcanzan a comprender. Por ejemplo, cuando alguien denuncia y evidencia que las potencias occidentales están armando y apoyando a los mismos terroristas yihadistas que dicen combatir en Oriente Medio y que también han atentado en varias ocasiones en suelo europeo, la reacción más habitual es preguntar "porqué esos terroristas iban a ir en contra de los gobiernos que les están financiando". Algunas personas plantean esta reflexión de forma sincera, otras lo hacen de forma malintencionada para tratar de desacreditar la información sin ni siquiera analizarla. En cualquier caso la respuesta no es sencilla, puesto que no existe una única respuesta o explicación, sino diversos factores que hay que analizar para tratar de entenderlo. Veamos algunos aspectos importantes a tener en cuenta:

El enemigo de los yihadistas es cualquier persona, grupo o gobierno que no defienda la ideología wahabí, incluidos los propios musulmanes.

Las potencias occidentales llevan décadas utilizando a diferentes grupos yihadistas para atentar contra gobiernos, ideologías o movimientos populares que son hostiles a sus intereses económicos y geoestratégicos, tanto en Europa como en Latinoamérica, Asia Central, Oriente Medio o África [1]. Los múltiples grupos de terroristas yihadistas, a su vez, se aprovechan de este patrocinio para fortalecer sus organizaciones, tratar de extender su ideología y eliminar a quienes consideran sus enemigos.

Pero esta colaboración estratégica no significa que los terroristas takfirís (me refiero a aquellos que, más allá de ser meros mercenarios que se mueven únicamente por dinero, abrazan una ideología y el integrismo religioso) consideren a los gobiernos y sociedades occidentales como "sus hermanos", ni a sus "valores cristianos" y sus "libertades" como una opción respetable. Los ciudadanos de a pie occidentales, como cualquier musulmán que no defienda su ideología (el wahabismo con epicentro en Arabia Saudí), son objetivo potencial de los terroristas takfirís a los que Occidente paradójicamente apoya. En realidad hay que recordar que las principales víctimas del fanatismo takfirí-wahabí son los musulmanes. Casi el 90% de los atentados yihadistas se producen en países de mayoría musulmana, matando en su inmensa mayoría a personas de religión musulmana. No existe por tanto una "guerra de civilizaciones" o "religiones", sino una utilización perversa del fanatismo y el terror por parte del imperialismo occidental y sus aliados para alcanzar sus objetivos.

Los gobiernos y servicios secretos de los países de la OTAN saben perfectamente que la población occidental también es objetivo de los terroristas, como se ha comprobado en varias ocasiones. Conocen perfectamente a los terroristas que residen en Europa así como conocían a los que atentaron en París o Bruselas. Pero aún así los financian y manipulan para utilizarlos como sus "escuadrones de la muerte" sobre el terreno en Oriente Medio y norte de África, principalmente. Y no sólo fuera, sino también los utilizan dentro de los países occidentales (como veremos más abajo). Los gobiernos occidentales y sus servicios secretos utilizan a estos terroristas para atacar a sus enemigos en el exterior y aplicar una agenda represiva y reaccionaria en sus propios países.
 
Mientras que las operaciones de OTAN y la CIA durante la Guerra Fría estaban destinadas a actos de terrorismo contra el propio pueblo [Operación Gladio], las redes actuales se utilizan para llevar a cabo tanto guerras en el extranjero, como ataques terroristas en el propio país. [2]
 
Es un hecho conocido y confirmado que a todos estos yihadistas europeos se les facilita su salida de Europa para unirse a los "rebeldes sirios". Europa exporta terroristas: los "euro-yihadistas". En esos momentos son definidos por Occidente como "luchadores por la libertad" [3], es decir, mercenarios que van a hacerle el trabajo sucio a la OTAN. Cuando más tarde regresan y atentan en Europa, estos mismos "héroes" se trasforman en "terroristas yihadistas" [4].
 
En las calles de Bruselas los rumores abundaban sobre el viaje de este o aquel ‘mudjadhid’. En marzo de 2013, coincidiendo con el anuncio de la creación de la Task Force Syrie por el ministro belga de Interior, envié a los padres de los yihadistas una carta de aviso apuntando a la complicidad de las autoridades belgas en la partida de sus hijos”.[5]
 
La relación de Occidente con sus terroristas es cínica, coyuntural y ambivalente. Mientras existe un enemigo común, como lo fue Gadafi o ahora Al Assad, las potencias occidentales y los grupos terroristas cooperan y se respetan por su propio interés. El problema para los gobiernos de la OTAN surge cuando ese enemigo común desaparece y algunos grupos terroristas díscolos siguen entonces su propia agenda por el poder al margen de sus patrocinadores. Las potencias de la OTAN crean y dirigen a la mayoría de estos grupos terroristas, pero no pueden garantizar su control absoluto todo el tiempo y en todos los lugares. En ese momento esos díscolos terroristas dejan de ser útiles para Occidente; y a su vez los terroristas dejan de ver a Occidente como un "aliado" para convertirse en un "impuro" invasor.

Esto fue lo que ocurrió, por ejemplo, con los talibanes en Afganistán en los años 80 (los antecesores de Al Qaeda/ISIS). Fueron útiles a sus patrocinadores estadounidenses para luchar contra la Unión Soviética, pero EE.UU. acabó convirtiendo a su propio agente Osama Ben Laden en el enemigo público número uno cuando Al Qaeda comenzó a actuar de forma autónoma y EE.UU. necesitaba un nuevo enemigo global tras la caída del Muro de Berlín que justificara la implementación de su política imperialista [6].
 
Recientemente se ha conocido que el gobierno de EE.UU. ha ofrecido una recompensa de 3 millones de dólares para quien capture a Gulmurod Khalimov,  quien fuera comandante de una unidad policial especializada del Ministerio del Interior de Tayikistánun. Entre 2003 y 2014 Khalimov participó en cinco cursos de formación en Estados Unidos y Tayikistán que fueron financiados por el programa "antiterrorista" del Departamento de Estado de EE.UU., según publicaba la web de canal Hispan TV el miércoles 31 de agosto.
 
No sabemos cuánto hay de realidad y cuánto hay de impostura y estrategia por parte de Washington respecto a estas amenazas de sus antiguos pupilos. Pero los hechos objetivos son claros: Khalimov fue entrenado por Washington para utilizarlo como mercenario en países como Afganistán, Irak, Libia o Siria. Ahora es dirigente del Estado Islámico y amenaza a sus patrocinadores. Y son cientos los ejemplos similares que pueden encontrarse.
 
Los miembros del EIIL, algunos de los cuales fueron entrenados en 2012, siguen recibiendo formación de Washington. El pasado 19 de febrero, Estados Unidos y Turquía firmaron un acuerdo para entrenar y armar a quienes llaman militantes moderados en Siria con el pretexto de prepararles para luchar contra los extremistas de Daesh, aunque de acuerdo con varios documentos, hasta el momento, cientos de elementos entrenados por EE.UU. se han unido a las bandas terroristas. [7]

Una vez descartado el Comunismo como amenaza mundial, y utilizando los turbios atentados yihadistas del 11 de septiembre de 2001 [8] como excusa, EE.UU. reorienta su estrategia hegemónica unipolar hacia la actual farsa denominada "guerra global contra el terrorismo".

Los servicios secretos occidentales fomentan los atentados yihadistas en sus propios países.

En EE.UU. la Oficina Federal de Investigación "fabrica casos de terrorismo". El FBI utiliza a agentes secretos para hacerse pasar por yihadistas y organizar atentados terroristas, con el fin de identificar y detener a los potenciales yihadistas que posteriormente se unan a ellos. Los agentes seducen o coaccionan a aquellas personas que, según su sesgado criterio, son sospechosas o susceptibles de cometer actos terroristas. Estos agentes secretos proporcionan armas, explosivos y dinero a estas personas vulnerables. En muchos casos estas personas elegidas se encuentran en situaciones personales muy precarias, o incluso en algunos casos las personas cooptadas por el FBI tienen alguna discapacidad mental o "son genuinamente psicóticos, que toman medicación".
 
El pasado marzo, en The Intercept, aparecía el perfil de Sami Osmakac, de 25 años, que se encontraba "sin blanca y luchando contra una enfermedad mental" cuando se convirtió en el objetivo de una operación secreta del FBI. "El FBI proporcionó todas las armas que aparecen en el vídeo del martirio de Osmakac", señaló The Intercept. "El FBI también le proporcionó el coche bomba que supuestamente planeaba hacer estallar e incluso el dinero para un taxi, de forma que fuera a donde el FBI necesitaba que fuera" [9]

Según una información publicada en el New York Times en junio de este año (F.B.I. Steps Up Use of Stings in ISIS Cases) aproximadamente el 67% de los procesos judiciales en los que están implicados sospechosos de apoyar al ISIS o Estado Islámico incluyen pruebas que se obtuvieron a partir de operaciones secretas, todas ellas muy poco fiables. Un estudio ha revelado que en la gran mayoría de estas operaciones secretas (317 casos estudiados) existen indicios claros de haber utilizado trampas en los procesamientos judiciales contra esos supuestos "terroristas".
 
Para las élites estadounidenses el fin justifica los medios, tanto dentro como fuera del país. La leyes son pisoteadas si éstas se cruzan en su camino. Por supuesto la ética y la moral se compran a golpe de talonario. Estos fundamentalistas de la globalización neoliberal son mucho más fanáticos y mucho más integristas que los terroristas que utilizan como mercenarios.

En clave interna, en los países occidentales los atentados terroristas, o la sombra del terrorismo como amenaza permanente, sirven a los gobiernos neoliberales para imponer una agenda de represión, control social y recorte de libertades que en un escenario de normalidad y paz los ciudadanos occidentales no aceptarían. De hecho en Alemania se está estudiando la posibilidad legal de desplegar soldados del Ejército en lugares públicos para "proteger" a los ciudadanos de un posible ataque del Estado Islámico [10]. 
 
Las víctimas civiles que provocan en Europa estos atentados yihadistas, que se llegan a producir por la acción o bien por la omisión de los servicios secretos occidentales, son el equivalente a los "daños colaterales" que se provocan las bombas de la OTAN en Oriente Medio. Pese al riesgo que suponen internamente, Occidente los sigue promocionando hacia el exterior. Quizás tenga mucho que ver en esto, el hecho de que los muertos en los atentados siempre los ponen las clases populares y más bajas de la sociedad, nunca las élites occidentales siempre bien protegidas y seguras. 

La geopolítica detrás de los terroristas

Existen múltiples grupos terroristas, financiados por distintos regímenes y con diferentes intereses en cada momento y lugar. Esto también explicaría, en parte, porqué algunos países patrocinadores del terrorismo sufren también ataques de los yihadistas. El terrorismo es utilizado para desestabilizar países y para presionar a gobiernos hostiles a los intereses de quienes pagan las bombas.
 
Sin ir más lejos, en estos momentos en Siria estamos asistiendo a un enfrentamiento armado entre diferentes grupos terroristas que eran aliados hasta hace apenas unas semanas o meses. Grupos "rebeldes" apoyados por EE.UU., Turquía, Arabia Saudí, etc. unidos desde 2011 por un "cambio de régimen" organizado por la OTAN en Siria, se están matando entre ellos debido a los desencuentros y movimientos geoestratégicos de sus patrocinadores. Parece ser que, entre otros factores, el "Gran Kurdistán" diseñado por EE.UU. no es del agrado de un Erdogan con pretensiones expansionistas en la región [11].
 
Los ataques terroristas, como los golpes de Estado como el ocurrido el 15 de julio en Turquía, pueden hacer cambiar la política exterior de un gobierno o régimen, algo que resulta muy tentador para sus respectivos enemigos. Lejos de formar parte de la "teoría de la conspiración", los ataques de "falsa bandera" se han utilizado política y geoestratégicamente a lo largo de la historia, como reconocen años después sus propios autores [12].

Si "la guerra es la continuación de la política por otros medios", podemos concluir que el terrorismo es a su vez una herramienta del poder corporativo y político occidental para conseguir por la fuerza aquello que con la diplomacia, el diálogo, el acuerdo y la razón no pueden conquistar.
 
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
 
[2] Paris Shooters Just Returned from NATO's Proxy War in Syria,- artículo del analista independiente Tony Cartalucci (New Eastern Outlook, 8/1/2015). [Este artículo puede leerse en español en el blog El Robot Pescador: Terroristas Islamistas: ¿títeres controlados por occidente?]
 
 
[5] Euro-djihadistes : des mercenaires de l’OTAN,- Entrevista de Silvia Cattori al periodista y escritor nacido en Bélgica pero de origen turco-sirio Bahar Kimyongür (web de Silvia Cattori, 25/4/2014)
 
[6] ¿Quién fundó a los yihadistas: los Bush, los Clinton u Obama?: Operación Ciclón de la CIA,- artículo del profesor Alfredo Jalife-Rahme (La Jornada, 17/8/2016)
 
[7] EEUU entrenó a terroristas que se convirtieron en líderes de Daesh,- información publicada por la web del canal Hispan TV (24/4/2016) citando un informe emitido por el diario tunecino Alshruq.
 
 
[9] The FBI is 'manufacturing terrorism cases' on a greater scale than ever before,- artículo de Caroline Simon (Business Insider, 9/6/2016). [Este artículo también puede leerse en español traducido por Nuria Blanco para el Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN: Cómo el FBI fabrica terroristas (30/6/2016)]
[11] ¿Por qué Erdogan se volvió anti-euratlantista? ,- análisis de Valentín Vasilescu (Katehon, 5/8/2016) 
 
[12] 42 ADMITTED False Flag Attacks,- recopilación publicada por el Washington`s Blog, 9/2/2015